lunes, 9 de septiembre de 2013

Nunca voy a contar el episodio del baño.

El caso es que he gastado mis días en estar en el hostal sin hacer casi nada, solo me dedicaba a pulsar F5 cada tres o cuatro minutos y ver las nueva habitación que alguien había subido. Esto me ha llevado a un clima de crispación que no he podido soportar durante mucho más tiempo y que finalmente he suprimido.

Me levante, me duché y el día seguía estático, había quedado con la francesa y allí me presente, en el Estambul profunfo ( no tan profundo, pero lo suficiente como para preguntarte que estas haciendo con tu vida) esperando a que ella llegara. No venía, yo estaba solo esperando a una chica que no conocía para ver un piso del que no había oído hablar. Tal vez no me haya explicado con claridad... La mañana avanzaba lenta, pero conseguí quedar con la francesa porque a pesar de que ella ya había encontrado piso tenía una cita con otro y bueno, ¿Por que no verlo? Así que allí fui, y allí estuve, a la hora y en lugar que ella me dijo... esperé... esperé... La chica no llegaba así que ya después de tanta espera decidí mandar un sms con el nombre de la calle donde yo estaba. Sí, ella respondió, respondió que estaba perdida, por suerte, se encontraba en la calle Elmadag, que por suerte, yo sabía donde estaba así que fui a buscarla y allí estaba, sentada en una acera como esperando a que todo se arreglase solo...

Finalmente fuimos al piso y debo de reconocer que me paso una de las cosas más graciosas que me ha pasado aquí.

La anécdota del piso: Como ya he contado quede con la francesa para ver un piso cerca de la uni, lo gracioso fue le verlo. Para empezar el barrio. Bueno, digamos que el barrio no era visualmente acogedor, y fuera de lo visible era el sentimiento que te transmitía... No se porque pero no era algo apetitoso a mi vista. Pero bueno había que intentarlo. La verdad es que yo andaba un poco frustrado acerca del piso, porque encima de que yo he estado aquí durante más tiempo, la francesa encontró un piso antes y eso supuso una decepción muy grande para mi (más tarde las cosas se aclararían). Entramos al piso y ya de por si el chico-hombre (no es clasificable) que nos lo enseño daba lástima, si hubiese tenido algunos kurus (fracción de la lira) se los hubiese dado. Entramos en un portal lúgubre en el que al fondo se abría una habitación y un armario. La mierda que salía de la puerta daba a entender que era el armario de la basura, por eso de que andabas y sin querer te hundías en la mierda de otros, y la sala de estar era una maravillosa estancia bajo el nivel de la calle. Pero la fiesta comenzó cuando el chico-hombre abrió la puerta del "apartamento". Como la mayoría de vosotros sabéis, estudio arquitectura, y lo que no entiendo es como semejante sin vergüenza puede llamar a eso apartamento. La estancia consistía en un pasillo con un salón ( que si querías estirar los pies te chocabas con la pared) con una puerta en la que había una cama de matrimonio. Imagínense la cara de la pobre francesa cuando ve que me ha llevado a ver un apartamento para dos con cama de matrimonio... Bueno yo no podía contener la risa y cada vez que el hombre se giraba dejaba que mis labios fuesen de oreja a oreja. Otro chiste que formaba parte del monólogo de apartamento era la "cocina". Como la mayoría de vosotros sabéis, estudio arquitectura, y lo que no entiendo es como semejante sin vergüenza puede llamar a eso cocina (cuando escribo algo por segunda vez no lo copio y lo pego, hago el esfuerzo de escribirlo dos veces para compensar el esfuerzo del lector por esa doble lectura). Esa cocina consistía en una mini placa en la que no te podías ni quemar queriendo, una mini plancha digna de un regalo de reyes para una niña que de de comer a sus muñecas. Bueno cuando salimos la francesa solo podía decirme que lo sentía, yo solo me reía y le daba las gracias por el buen momento que me había hecho pasar.

Yo tenía otra cita, un apartamento cerca de Taksim y por tan solo 750 liras turcas (quien quiera saber su equivalencia que lo busque), la verdad que sonaba muy bien... demasiado tal vez. Creía que llegaba tarde, pero el apartamento estaba realmente cerca de Taksim (la primera vez que me pasa, un anuncio en Internet que dice la verdad) y eso facilito mucho las cosas, de hecho espere en el portal por no presentarme pronto. Finalmente decidí a tocar, subir y ver la que podía ser mi nueva guarida. La puerta estaba abierta, un hombre se acerco desde el fondo de lo que parecía el salón y comenzó la conversación acerca de los usos y condiciones del piso. La verdad e sque la habitación era la mejor que había visto hasta el momento, espacio, luz, muebles, no se, ¿Se le puede pedir algo más a una habitación? La cosa no pintaba mal hasta que me dijo que no podía coger la habitación antes de este martes, demasiado tiempo, si tengo que esperar tanto casi prefiero volver a Alcalá y retomar mis estudios en la UAH. Así que con educación le mande a freír espárragos (otra condición de la casa era que no podía cocinar carne porque son vegetarianos) y yo continué mi no búsqueda, llegué al hotel y como bien sabéis estaba esperando aún una respuesta de la casa perfecta, respuesta que tuve y que fue negativa.

Total que no recuerdo como pero el día terminó acabando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario