domingo, 20 de octubre de 2013

Bursa.

Aquí os dejo la parte mas esencial del viaje a Bursa de este fin de semana pasado.

Que lo disfruteis.


"Bueno, mención aparte para la mezquita de Bursa, un lugar que a mi personalmente me sobrecogió, apareció un sentimiento de vacío total, como si yo no valiese nada en el mundo, aquel lugar es impresionante, no es como la sensación que te puede provocar una catedral donde dos direcciones se apoderan de tu perspectiva y te obligan a mirar hacia el cielo, no en una mezquita te pierdes en todas las direcciones, eres consciente de que lo que tienes a tu alrededor es mucho más que un Dios que está ahí arriba, te das cuenta de que te rodea un mundo de posibilidades, de personas, un mundo del que tu formas parte pero en ningún momento eres el centro. Además del sentimiento que el lugar provoca en ti, después esta el ambiente que existe en una mezquita, en una iglesia parece que se da culto a un entierro constante y no se esta permitido hacer nada, una mezquita es mucho mas que un lugar donde dar culto, es un centro de ocio, es un lugar donde los niños pequeños juegan, los adultos se reúnen y los ancianos simplemente miran, observan y meditan. El ambiente que se desarrolla en una mezquita es la vida en si misma, desde los comienzos hasta los finales. Es un lugar que tiene un uso las veinticuatro horas, un lugar en el que puedes pasar tu tiempo libre, siempre respetando que es un templo o lugar sagrado, pero al fin y al cabo por lo que yo percibí, una mezquita es la perfecta mezcla entre culto y ocio, ese tipo de edificio híbrido que tanto nos hacen buscar en proyectos, ese tipo de edificio que funciona durante todo el día y tiene un rendimiento total y que si además de todo esto no fuera poco, encima las personas lo cuidan y se sienten parte de el.
Puede que mi admiración por las mezquitas venga por mi falta de conocimiento sobre las mismas, la novedad que supone en mi vida o quizá es que tengo razón, en cualquier caso, la experiencia fue muy enriquecedora y jamás la olvidaré.


Volviendo de nuevo al motivo de este cada vez más largo episodio, quería retomar mi historia y el viaje de Bursa una vez salimos de la mezquita.
Después de la visita al templo, Laura y yo aunque aún teníamos tiempo, decidimos volver al puerto para poder coger con tiempo los billetes del ferry y volver a Estambul sin ningún problema, así pues, nos pusimos en marcha y nada salió mal, estuvimos allí dos horas y media antes de que el ferry que habíamos decidido tomar partiera. Teníamos mucho tiempo de espera así que decidimos ir a cenar algo, escogimos un sitio cercano al puerto y que tenía buen aspecto, comida turca original o por lo menos eso parecía.
La verdad que la comida no estaba nada mala, comimos una pizza turca cada uno con tres tipos de carne en cada una y un poco de queso. Acabamos muy satisfechos con la cena pero la anécdota en la cena no la puso la comida, sino la mesa de al lado. Cuando aún no había llegado nuestro plato a la mesa entro en el restaurante una familia islámica, padre, madre con burka, y tres hijos, dos niños y una niña. Bueno primero de todo señalar el constante impacto que para alguien como yo, recién salido de su país resulta el ver comer a una mujer con velo, sin poder verla nada más que la línea de los ojos. La sensación de intriga va más a allá de cómo puede ser el mero físico de la mujer, sino de cómo se debe de sentir, de cómo debe ser su día a día e incluso como debe de haber sido su educación para asumir ese papel de tan buena manera. La verdad que la idea de poder tener una conversación don la mujer acerca de lo que piensa del burka o de cómo es su vida estuvo rondando en mi cabeza durante lo que quedaba de viaje y aún cuando pienso en ello la intriga sigue ahí, preguntándome el como serán las cosas en su vida.
La otra cosa que me llamó la atención de aquella mesa fue la mirada del niño más mayor, no llegaría a los diez años, y es que no paraba de mirarnos a Laura y a mi como, así lo describió Laura cuando salimos del restaurante, “un niño pequeño ve a una persona negra por primera vez”. Pensándolo, más tarde, te das cuenta de que aquí el diferente, el inmigrante eres tú, que no estás en un barrio de musulmanes, sino que eres un “occidental” en un país musulmán. Aquí no existe ningún problema simplemente reflexionar sobre donde estoy, como estoy y lo que soy aquí y sobretodo, compartir ese sentimiento de “desplazado” que una persona siente cuando va a un país que no es el suyo. Ahora que escribo, pienso en el viaje y recuerdo cosas, me viene a la mente otro momento en el que me sentí realmente mal, fue la vez que Laura y yo entramos en el bus que nos llevaba al puerto, según subimos todo el autobús entero nos dedicó una mirada de más de cinco segundos que por un momento nos hizo sentir que se nos invitaba a salir del bus. Tampoco quiero decir que se nos echará ni mucho menos señalar que fuese una actitud racista, para nada, fue la reacción que todos tenemos cuando algo así ocurre en nuestro país, cuando nosotros mismos nos quedamos mirando como auténticos idiotas a gente que es distinta a nosotros. No pensamos necesariamente que esa persona sea mala, simplemente le dedicamos unos segundos a pensar “vaya, y este de donde ha salido”. La verdad que es curioso como la mirada de un niño puede abrirte tanto los ojos." 

martes, 8 de octubre de 2013

de cómo pasar del amor al odio en menos de un minuto

Esto no va a ser una entrada larga, no tengo mucho tiempo y he dormido muy poco estos dias asique no me apetece mucho escribir la verdad, pero hacía mucho que no me pasaba por aquí asique hoy ya tocaba.

El tema principal del que os voy a hablar es de mi querida compañera de habitación (luego en función de si me queda tiempo os hablaré de la carrera y de la gente con la que me voy topando)

Resulta que mi compi de cuarto, para los que no lo sepais, es una chica búlgara (al principio fue como uuui que bien, otra Sandy!), el caso es que la chica tiene 31 años para ser exactos (el otro día fue su cumpleaños).  Cuando la conocí, y en general, es una chica maja, correcta, limpia y educada... el problema es que, como ya se sabe a veces las apariencias engañan y la tía tiene unas peculiaridades que me están desquiciando... por ejemplo siempre está abriendo la ventana, a todas horas, le da igual que fuera llueva y que haya una temperatura de 6 grados, la tía la abre y punto. Sin preguntar. Y claro, así estoy yo, con un resfriado y un dolor de garganta increíbles. Lo gracioso del tema es que la habré dicho unas tres mil veces que no lo haga, pero nada, la tía erre que erre con su i need fresh air y ale venga a abrir la dichosa ventanita... después otra cosa muy curiosa son sus horarios de abuela: se va a la cama a las 10-11 y duerme hasta la 1 de la mañana del dia siguiente, yo de verdad que creo que está pasando por una etapa de hibernación porque si no no me lo explico. Y ya por último es el festival de olores que prepara en la habitación porque se pasa de sus 11 horas de día como 7 comiendo... pero bueno, ya se sabe...las "ventajas" de compartir cuarto son alucinantes...

Mmmm...más o menos voy bien de hora asique os voy a contar un poco como es la Uni aquí...
De momento no tengo mucho que contar, porque llevo dos semanas de "clases" y por ahora hoy es el primer día que he tenido una clase como tal y ha durado 1 hora... Los profesores aquí van con una calma de alucine...resulta que hasta que no pasa un mes o así no se ponen a trabajar en serio...como consecuencia de esto mis mañanas suelen ser: madrugar, ir a la uni, tener 5 minutos de charla con el profesor, salir y tener que esperar dos horas hasta la no clase siguiente... hay que tomárselo con filosofía y muuucha paciencia.
Este cuatrimestre, menos por proyectos, que en teoría he escogido a un profesor bastante jodido (pero ojo, el tío construye y hace cosas bastante interesantes), pienta dentro de lo que cabe relajado porque tengo más optativas que principales asique bueno, espero tener tiempo para seguir viajando y demás.
Una de las asignaturas de las que más estaba orgullosa de haber elegido es diseño de interiores...que risas cuando he ido a la clase y zasca! lecciones en perfecto esloveno... pero bueno, se hará lo que se pueda,

Otro día os hablaré de la cafetería (que es alucinante, es como una bodega en la que despacha una señora que podría ser mi madre) y de la sala de trabajo, que es increíble, pero como os he dicho al principio ando un poco mal de tiempo. Ahora me tengo que duchar e ir a una conferencia ssobre la luz en la arquitectura.

Muchos besos!

Ester

martes, 1 de octubre de 2013

La correra.

Hoy vengo a escribir aquí de cosas serias, y la verdad es que no se si esto será publicado o no, tengo que pensarlo.

Es sobre los sentimientos, sobre cómo se siente alguien que está lejos de su familia, lejos de sus amigos, fuera de su país y sobretodo lejos de su hogar. Esto no es una queja, no es un texto que trate de expresar lo duro que es empezar de cero en otro lugar, para nada, lo que se pretende aquí no es más que recordar, tener en cuenta que hay una parte de ti que se queda en otro lugar. No es un texto en el que nadie diga que es difícil los primeros días, porque siendo sincero no lo ha sido.
Venir a un lugar nuevo, por elección propia, habría que estar tarado para no disfrutar cada segundo de esta aventura. Al principio tal vez lo que sientes es esa mezcla de miedo e intriga que no te deja dormir por las noches a no ser que el alcohol te acune después de una buena juerga, además he de añadir que el ataque constante de mosquitos complicaba muchísimo la situación. Ese miedo va desapareciendo debido a que la intriga se va disipando al ver que lo que hay aquí es lo mismo que en cualquier lado, la gente duerme, la gente se despierta, la gente va al trabajo (o no) y después vuelve a casa más o menos satisfecha, la religión, la ropa que se vista o la comida que se coma al final es lo mismo, es solo cuestión de costumbre.

Posteriormente, al perderse el miedo aparece la ilusión, esto es, sientes que te vas a comer el mundo, llego tu año, todos conocemos esa sensación, estas paseando, duchándote o escuchando esa canción que te pones para venirte arriba y empiezas a pensar lo bien que te puede ir todo si desde el primer día te dejas la piel en cada aspecto, te sientes capaz de cuadrar estudios y ocio, capaz de recuperar viejas amistades, de hacer nuevas e incluso, porque no, de aprender a tocar la condenada guitarra que te compraste cinco años atrás y ahora está abandonada en una esquina de tu cuarto. Te sientes invencible, piensas en lo bien que te va a ir todo, pero al final de todo este proceso llegas a la universidad, empiezas las clases y la rutina de nuevo te agarra a lo que antes eras, dejas de tener tiempo para el ocio, las canciones que antes escuchabas ya están resabidas y por un día que no te duches no pasa nada…
Cuando ya superas la primera semana de burocracia y aún estas vivo mentalmente, te das cuenta  de que lo peor ya ha pasado, aún recuerdo tiempo atrás cuando me decía a mí mismo y a mi gente cercana “yo lo único que quiero es verme allí, con mis asignaturas y mi casa, lo demás ya llegará”. Bueno, cuando por fin ya tienes tu casa y tus asignaturas y puedes dedicarte algo de tiempo te das cuenta que ese “todo lo demás” que te tiene que te tiene que llegar ya se ha instalado en tu vida, es tuyo, de ti depende. Comienzas a conocer a la gente nueva te das cuenta de que no son superpersonas maravillosas que te esperabas, que es igual que siempre, está la gente cercana, la gente a media distancia y los gilipollas de turno, si los hay en todas partes. Te sientes un poco perdido, no sabes cómo es en realidad la gente, vas dando palos de ciego, todos somos muy agradables al principio pero ya nos conocemos.

Finalmente, cuando ves que te apetece algo, coges el móvil y ves que tienes once contactos, te sientes… añoras. Te gustaría estar plácidamente en tu casa, cerca de esa gente que sabes que si o si te acompañarían, mejor dicho te pedirían la hora y el lugar para quedar. Tu no rutina, esos momentos que no son nada del otro mundo, que no aprecias como si fuese un viaje de verano, que es algo de lo que a la larga te olvidarás pero que a la corta presumes, esas quedadas que te dan la vida en mitad de la semana, ese sentimiento que te hace sentir que no estas tirando tu vida por una correra (cosa+carrera, cuando se aclare el plan de estudios ya sabremos como llamarlo…) ni por un futuro del que nunca te podrás cercionar. Esa es la segunda cosa que más se echa en falta en la distancia, el sentimiento de seguridad que te da el saber que tienes lo de siempre donde siempre y como siempre, estar acompañado aun estando solo.

Pero lo peor, lo que más se echa en falta, en mi caso, es el trato con la gente cercana. Hace poco estaba hablando con una amiga que me ha motivado a escribir esto, yo estaba hablando con ella como si estuviese en frente de mí, no hay distancia, pero el no poder abrazar, el no sentirte al lado de, eso no es lo mismo. Parece una tontería pero es terriblemente duro, no sé y soy así me gusta sentir a la gente, me gusta abrazar, aquí es imposible que cojones vas a abrazar a una persona que conoces de un mes, ¿Para qué? No tiene ningún sentido, no tiene sentimiento, al final el último sentimiento es el de vacío porque sabes que aquí no tienes eso que necesitas y que en tu casa es una maldita rutina sin importancia y que sin darte cuenta te da la vida.

Solamente quería remarcar que esto es solamente el proceso que he tenido aquí y por lo que aproximadamente estoy pasando, digo aproximado porque solo tengo tiempo para pensar ahora que he decidido, tras unas tres horas de Skype con distintas personas, no hacer proyectos y dejarlo para mañana. 

domingo, 29 de septiembre de 2013

Segvi y Taskisla.


Me dijeron que hacía mucho que nadie escribía y quería cambiarlo.

Este capítulo se lo voy a dedicar a dos cosas, Segvi y Taskisla.

Mi historia con Segvi empezó este mes, y he de decir que fue un tanto precipitado. Yo llevaba buscando piso unos diez días, la desesperación se apoderaba de mi y la suciedad de mi ropa. Día tras día mandaba correos para conseguir piso pero la mayoría de ello no eran si quiera respondidos y la otra parte no eran correspondidos por mi parte. Esta situación me llevo a acabar en un piso en un barrio muy bueno Cihangir pero con varios inconvenientes...

El primero de ello la no ventana que tengo en mi cuarto. Resulta que aquí en Estambul esta de moda el hecho de hacer casas con pequeñas ventanas que dan a pequeños agujeros en el edificio con el único objetivo de ventilar los cuartos y compartir olores, a mi eso segundo no me afecta, eso me alegra ya que tengo en el cuarto piso, yo vivo en el primero, a una compañera de la carrera y resulta que le suben todos los olores de todas las cocinas de todas las casas, cosa que yo no aguanto en ningún momento del día, porque no tener luz, es algo a lo que te acostumbras (NO) pero lo de que tu cuarto huela a curry yo lo llevaría muy mal. El caso es que este "agujero" en el edificio es como de un metro cuadrado, si llega, lo que hace que si saco la mano por la ventana pueda tocar la ventana de la cocina, cosa que no es nada práctica. Me levanto cada día sin saber si son las tres de la mañana o de la noche ahora eso sí no tienes problemas de luz, cosa que aquí, aunque suene a broma, es un logro ya que no existen las persianas y la luz, se ve, que molesta mucho a la gente... He hablado con personas que me consideran afortunado por el hecho de que la luz les molesta muchísimo cada mañana, yo quería golpearles con una cuchara en la cabeza hasta que se desangrasen pero es poco cívico.

El otro pequeño inconveniente es la compañía en el piso, una mujer turca de 35-45 años que no habla nada de inglés y me tengo que comunicar con ella en turco... El problema esta en que no se turco, luego no me puedo comunicar con ella, cuando queremos hablar cogemos el ordenador y ponemos el google translate, cosa que es muy poco práctica ya que si traduce mal del español al inglés, imaginad lo que hace con el turco y el español. Eso si, es cortesía turca cien por cien, tanto que tal vez se pase un poco de la ralla... La mujer es muy servicial, no le importa lavarme la ropa, cuando hace comida me da y siempre ofrece te o café, yo se lo agradezco mucho, pero el problema llega cuando se sobrepasa el límite de la habitación. Se que esta mujer entra en mi habitación y eso no me gusta ya tanto, de hecho llega al extremo de que un día me recogió la habitación entera, cosa que ni mi madre hace, suele hacer, bueno solo en casos extremos... Pero fuera de este episodio la verdad es que no me desagrada estar aquí, más que nada porque no paso nada de tiempo en casa, la mayoría de los días estoy fuera más de quince horas lo que hace que el estar en casa sea una anécdota. Anécdotas en casa tengo dos muy curiosas, bueno, una más que curiosa es hilarante. Resulta que el otro día cuando fui a salir de casa ella estaba en el salón durmiendo, si bueno dormía en el salón, normalmente lo hace en su cuarto, pero no se ese día no le apetecería, el caso es que según iba a salir por la puerta la mujer decidió peerse, si, si  habéis leído bien, se tiró un pedo y se quedo tan a gusto aún a sabiendas de que yo estaba allí, así que nada, salí hacia a la uni con una sonrisa a la cara y una anécdota más en este viaje. La otra anécdota es más trauma que anécdota... Resulta que uno de los días que volví de estar tomando algo, ella aún no había llegado así que yo cerré la puerta con llave y me fui a dormir. En mitad de la noche (5 a.m.) empecé a escuchar un ruido horrible y golpes en la puerta, yo estaba que no podía del miedo, no sabía quien estaba aporreando la puerta a esas horas, así que me asomé a la mirilla y era ella, entonces es cuando fui a abrir la puerta pero sorpresa, no podía. No se que demonios hizo la mujer con la cerradura pero la llave mía, que estaba metida desde dentro en la cerradura, no se movía hacia ningún lado, claro, como ya he dicho antes la mujer no habla nada de inglés y yo trataba de decirla que la condenada cerradura estaba rota pero no había manera humana de qu eme entendiese así que fueron unos minutos de mucha tensión. Ella fuera de su casa, gritándome que girase la llave, yo dentro gritándola que no podía, el problema que había era que yo estaba empezando a creer que ella pensaba que me había atrincherado en su casa o algo peor. Yo llamé corriendo a Elisa, mi amiga canaria de aquí, la desperté en mitad de la noche en plan de Dios mío haz algo busca ayuda por favor necesito un turco que hable... Nada de nada, así que el calvario continuo. Finalmente la mujer se fue, yo tuve tiempo para pensar, le mandé un mensaje al móvil con las palabras "puerta rota, no puedo abrir, cerrajero" en turco por supuesto, la mujer lo entendió, me dijo que me fuese a dormir y al día siguiente apareció el cerrajero, que no se ne el resto del mundo pero aquí hace un ruido horrible, y arregló la puerta, la mujer me miró y se río, preparó te y desayuné las pastas que compró y a las que me invitó. La verdad es que no suena como algo muy duro pero lo pasé bastante mal, acabé llamando a la única persona que a esas horas sabía que estaría despierta en España y acerté claro que sí, menos mal, me dio muchísima paz.


El otro amor de mi vida aquí: Taskisla.

Mi universidad aquí es la ITU, Istanbul Teknik Universitesi, mi campus, Taskisla, en pleno centro y una zona muy privilegiada.

Lo primero que me gustó de mi universidad es las semejanzas que tiene con Alcalá y lo segundo las diferencias. Empezando porque se encuentra en pleno centro ( centro de ocio de Estambul, porque Estambul tiene muchos centros...), en la plaza Taksim, y cercana a el parque de Macba. Además de encontrarse en un sitio céntrico se trata de un edificio antiguo, no lo se con certeza pero según me parece, unos antiguos cuarteles o algún tipo de edificio gubernamental. Pero de esto ya hablé anteriormente, lo que quería contar es lo que van a ser mis estudios aquí. Tengo cinco asignaturas y a continuación las describiré lo mejor que pueda. La primera, Open Spaces, es una asignatura de urbanismo que la imparte una mujer, que es un cielo, pero que me tiene "manía", la "manía española" y es que siempre que esta contando algo en clase, se dedica a preguntarme como es eso en España, y claro, como comprenderéis se me hace imposible seguir la clase entera, luego cuando me pregunta en ocasiones me tengo que resignar a responder un "no lo se" o un " jajajaa" dependiendo de la situación, su mirada, la de mis compañeros... Pero la asignatura promete, tenemos que estudiar una plaza a nuestra elección de Estambul, mi grupo escogió la de Eminonü, donde acaba el puente de Gálata (o empieza según como se mire), es una zona de mucho transito, con muchas cosas en poco espacio y un ambiente 100% estambulí. Además de esta, en el área de urbanismo, tengo una llamada "Remapping Istanbul" cuya profesora se dedicó a atemorizarme en la primera clase diciendo que el nivel sería muy alto para mi, que al ser de grado no sabía si iba a ser capaz de estar a la altura... La verdad que fue muy poco amable conmigo, pero una vez paso esa primera clase, la verdad que la señora siempre se ha mostrado muy amable conmigo, bueno y con todos en general. En esta asignatura vamos a estudiar el área colindante a la universidad, área en la que también entra la famosa plaza de Taksim, el campus de Makba y el estadio del Besiktas. Yo para salir al paso en los primeros días solo me dediqué a hacer un análisis topográfico de la zona y ya de paso conmemorar viejos tiempos. Dejando el urbanismo y metiéndome en la mayor maría de este cuatrimestre nos vamos a la asignatura de construcción que me he cogido, bueno primera clase, forjados unidireccionales y bidireccionales... No puedo decir nada más. En proyectos, el proyecto tiene una muy buena pinta, estoy motivado, pero espero que me dure, porque el profesor que he cogido nos hace trabajar muchísimo, tal vez para el segundo cuatrimestre elija una opción más fácil. Y la última de todas, al que elegí sin pensármelo dos veces cuando la ví, Tradicional Turkish Arts & Crafts. Bueno también es un poco maría, pero esta es entretenida y además me va a enseñar un montón ya que se nos obliga a ir a museos, se nos habla de la cultura de Turquía y además la clase es solo de 10:00 a 12:00, poco tiempo y muchos créditos...

La última parte de este capítulo se me ha precipitado un poco debido al problemilla técnico que tuve.

Espero que la siguiente vez valla a mejor.

PD: No sabes como te añoro, cada día que salgo a la calle espero cruzarme contigo, compruebo cada esquina, cada local, cada parte de esta ciudad buscándote. Porque eres de lo poco que me aporta todo lo que necesito. Te echo de menos Mercadona.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Yo te odio a ti mucho mas de lo que tu me odias a mi maldita computadora.

Tenía casi acabada la entrada cuando mi ordenador ha decidido cerrar el internet y borrarla.

Lo siento, mañana la reescribiré....

Gracias Asus. Yo también te quiero.

PD: Cuando ya no me valgas, me voy a hacer un candelabro contigo.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Estambul.

Los días se me pasan muy rápidos, la verdad que no me entero de lo que hago o dejo de hacer.

Desde la última vez que escribí me ha dado tiempo a encontrar piso, a mudarme, a salir corriendo de una manifestación, a resolver todo tipo de burocracias, a viajar, a conocer muchísima gente nueva, a no escribir nada, a dejar de responder algunos mensajes, a dejar de hacer cosas que debería hacer, a gastar dinero, a leer, a tomar té, mucho té, a descubrir tiendas, paisajes, coger barcos, tranvías, buses, entrar a mezquitas, mejorar el inglés, olvidarme de tratar de aprender turco en academia, visitar mi escuela, beber cerveza, mucha cerveza, más cerveza que té. A ver como la gente de la ciudad vive, como es su día a día, interactuar con ellos, ser un estambulí más, a comenzar a sentirme como en casa y no como un turista, empezar a comprender que como mínimo estaré aquí durante un año, que un año es mucho tiempo, que un año se pasa rápido, que tengo tantas cosas por hacer y que no paro de hacer cosas. Que los días se están empezando a planear solos, que ya comenzamos a estar lejos de ese grupo de personas que no se conocía de nada, que eran tímidos, que hablabamos en una lengua que no es la nuestra, pero que poco a poco lo va siendo, que ya no es difícil quedar con la gente, que ahora es difícil cuadrar a la gente. Que en breves estaré empezando un curso que pinta francamente bien, que las asignaturas que aqui se imparten con distintas, que soy erasmus.

Como dice Laura, "Es tu Erasmus".

Que uno comienza a encontrar su sitio, a sentirse agusto, que tal vez sea pronto para decir esto, pero las cosas pintan muy bien, se, que va a ser una gran año en una gran ciudad, y, no me cabe la menor duda, que con unas grandes personas. Por que te das cuenta de que la gente que ha elegido Estambul, es gente con inquietudes, con ambiciones, gente que quiere conocer cosas nuevas, gente arriesgada y sin miedo. Ayer mismo, cambio a modo anécdota, estábamos un grupo de nueve españoles aproximadamente y una alemana, que estuviésemos todos hablando inglés, eso yo no lo hubiese pensado nunca. Que cuando no te das cuenta y hablas en español a alguien (irremediable) te diga, oye, dímelo en inglés que esta aquí ****** y no habla español. A mi me ha sorprendido muchísimo.

Realmente estoy enamorado de la ciudad, de la plaza de Taksim por la que paso mínimo cuatro veces al día, de mi universidad, de las vistas que tengo desde su último piso, de su patio y el gato tuerto, de la calle Istiklal en su recorrido hasta Tünel, de como tienes que zigzaguear para esquivar a las personas, de los vendedores de helado que tratan de vender más haciendo malabares, de los puestos ambulantes, de la diferencia que hay de un edificio a otro, del viejo tranvía que cruza la calle lleno de turistas, de los niños que se agarran a la parte trasera para viajar gratis, de los miles de restaurantes para turistas, de los turistas que tratan de hablar en inglés ante un turco, de las miles de tiendas vintage que te encuentras, del callejón griego, del café de mustafa donde puedes disfrutar de un té y una tosta en la nube de humo que supone ir a esa terraza. Enamorado de la simpleza de la torre de Gálata que se ha hecho un hueco en una multitud compleja, de la gente que a sus pies bebe cada noche, de cada cuesta que bajas, de cada cuesta que después subirás, de los trenes, los autobuses, los barcos y el metro que organizan a casi veinte millones de personas. Del puente de Gálata donde están cada día los pescadores tratando de conseguir sus seis o siete pesacadillas, de sus cañas, de sus caras cansadas y pacientes, de los barrios de Eminönü, Sultanahmet, Besiktas y Beyoglu, de sus nombres que cada vez que quiero escribir los tengo que buscar, de las mezquitas, de los minaretes que rasgan el cielo, de las puestas de sol que cada día me sorprenden más, del mar, de su inmensidad, de los cientos de ferrys que cada día van de un lado al otro uniendo dos mitades, de la parte europea, la parte asiática, de la ironía de que la asiática sea más europea que su contraria. De las personas y el ambiente, de cada bar con música turca en directo, de los pub en los que puedes ver la liga española cada día, de la comida, los durums, los simit y los zumos de naranja  malos y baratos que puedes comprar en cualquier esquina, del restaurante de la mujer mayor, del café urban, de las miles de teterías, de los nombres imposibles, de las papeleras que no hay, de los sacos de tabaco que venden, de la gente que duerme en cada esquina, de los perros y gatos callejeros y alimentados por los ciudadanos, de las llamadas a la misa, del Gran Bazar, de cada una de sus calles, del café turco y su capacidad para predecir el futuro, del Bazar de las especias y las no especias que vende, de tratar de regatear el precio y no poder. Enamorado del no urbanismo, de la ausencia de pasos de peatones, de los no semáforos, del ritmo que eso supone, de los pasadizos subterráneos que te ayudan a no ser atropellado, de los cables del tranvía que interrumpen todas las buenas fotos, del interior de las mezquitas, del sentimiento de que esta ciudad es inacabable, infinita.

Total y perdidamente enamorado de que la "c" se pronuncie como "ll", de los miles de mapas que acumulo en mi habitación, de los puertos, de la noche turca, de como se iluminan las mezquitas y se hacen notar, de los flashes que surgen de los barcos nocturnos, de los taxis ocupados por más de cinco personas, de los erasmus y en general de los turistas, de las lluvias repentinas, de Efes, de Boomonti, del té, de la unidad en una ciudad tan grande. Enamorado del hombre que canta algunas noches por Istiklal, del anciano que con su nieto toca una especie de guitarra pequeña, de las maravillosas islas príncipe, de como quedan a lo lejos del paisaje, del parque Gezi, de la autenticidad de las cosas, de las prendas falsificadas, del libro "Estambul" que una buena amiga me regalo y no puedo parar de leer, de como sonrío cada vez que reconozco un sitio que leo, de como cada vez la ciudad me acoge más y mejor.

Contento, porque esto solo es el principio, contento porque Estambul "no tiene ni centro ni final" (O.Pamuk).



Gorrioncillos por el mundo!!

Joe, mirad que me ha costado hacerme participante del blog! esque no me iba la invitacion que recibí la primera vez y yo intentando meterme desde mi perfil, y me estaba volviendo loco! Alfinal, decidí preguntar a adri que enseguida me resolvió la duda, mandandome una nueva invitacion. (Si, soy de otra generacion, por lo que se ve).

Bueno, mi llegada a Burdeos fue bastante caotica. El ultimo dia de partir, los padres de nieves decidieron cambiar las fechas de alojamiento que habian fijado nuestros padres con mucha antelacion para coordinarnos y no coincidir 5 personas al mismo tiempo. Asique me toco hacer gran parte de la mudanza solo con mi madre. Arreglué con ella los papeleos mas importantes del banco, contrato de electricidad, internet y seguros... lo cual me fue de gran ayuda para irme haciendo con la lengua francesa y poder preguntar dudas a mi madre que sabe bastante frances. =)

Dos dias mas tarde llegaron nieves y sus padres, y enseguida fuimos en tropa al ikea a comprar algunos muebles que nos hacian falta, principalmente para guardar la ropa (innumerables cajas y maletas por parte de nieves jajaja) y una mesa comedor/trabajo). Con su padre fui montando los muebles durante la noche mientras que las muejres se dedicaban a deshacer maletas y ordenar las cosas.

 En definitiva, creo que nos ha quedado una "maisonette" tres jolie!! = (una casita muy mona jajaja). A ver si hago un dia unas fotitos chulas y las subo al blog! ;)

Y de la uni, de momentotodo parece tener buena pinta! hicimos la matricula el jueves, todos los erasmus en una sala de conferencias, rodeados de montones de papeles, horarios, fichas y profesores que solo nos hablaban en frances a toda caña, lo cual complicaba bastante la comunicacion para resolver las dudas acerca de las asignaturas y como funciona todo! porque madre mia, que jaleo tuvimos que organizar para entender un poco como funciona su plan de estudios! estaba escuchando muchas voces, que decian que asignaturas se convalidan por cuales, cuantos creditos tiene cada una, que si a este le gusta pero no puede cogerla.. vamos, un caos de ruido, voces y estres, lo que me llevo a coger las asignaturas qu eme gustaban sin cuidar las convalidaciones o quien las iba a coger... pero finalmente, resulta que nieves y yo coincidimos en casi todas las asignaturas!

y bueno, este viernes acabamos el cursillo de idioma, que realmente ha servido de muchisimo! ya entiendo muuuy bien el frances, osea distingo todoas las palabras cuando hablan y eso, auqneu evidentemente me falte aun vocabulario! jeje. pero eso poco a poco! :)  y para hablar me defiendo muy bien, pero tmbn queda por mejorar mucho! =)  aver como se me dan las clases! espero enterarme de que va la cosa y no perderme!! (aunque creo que no es problema de idioma, xq en alcala, si no llega a ser por vosotros, aun estoy esperando a entregar alguna practica de constru..) jajaja.

me voy a ir despieidendo y por fin colgar el primer comentario, xq realmente soy muuuy lento en actualizar, y sobretodo, se que escribo fatal... x lo cual, espero aprender a redactar algo mejor a traves de este blog! :) 

un besitooo enormeee para todos los gorrioncillos!!!
buenas nocheeees!!! y dulces sueñños!!  ( si es sabado, estoy de erasmus y no salgo de fiesta...y??)